proyectando

¡Hace cuánto que no escribo! Supongo que no he tenido la necesitad. Escribir, para mi, es un medio de descarga emocional, de catársis. Y me he estado sintiendo tan bien ultimamente. Tranquila. ¡Tranquila! Quién lo diría.



Este último mes y medio fue un mes de epifanias, y de cambio. Revelaciones que tanto me desconcertaron como me llevaron a tomar decisiones para mi vida. El descubrir qué era lo que me tenía de la orqueta... ¡Se sintió tan bien!



Hoy, como joven, probablemente un poco inconsciente, hago mi vida. Controlo Mi-Propia-Vida. O por lo menos así se siente. Y por más limitados que sean mis intentos, me hago la rebelde.



"¡Pero tenés tanto talento! No lo puedo creer. ¡Para mi eras la mejor! ¡Podrías llegar tan lejos! ¡No podés echar a perder eso! ¡Sos una boluda!"



Seré una boluda. Pero de qué me sirve ser la mejor, si no lo disfruto. Prefiero una vida sin premios, sin menciones, sin grandes pasarelas, sin la aprobación de aquellos que piensan de lo que hago un objeto más a comprar. Prefiero tener una vida tranquila, siendo anónima para hacer de mi culo un florero ante el público. No quiero ser grande afuera, pero sí dentro de mi propia casa. Quiero un perro, un gato, talvez un par de hijos y un pequeño taller. Quiero aunque sea mover un par de piedras para el lugar en el que vivo. Las montañas se las dejo a los que quieran de su vida un reality show.

1 comentario:

  1. "No quiero ser grande afuera, pero sí dentro de mi propia casa."



    Me encanto :)

    ResponderEliminar