situación peligrosa

Siento que se avecina. Ya sé reconocer cuando estoy a punto de meter la pata en el barro, tirarme de clavado al abismo del precipicio.

Pero, eso no implica que vaya a evitarlo. Frenarlo.

Los enamorados del amor no aprendemos más. Enamoradiza no soy, todo lo contrario... del total de posibles candidatos y candidatas que voy conociendo, son muy pocos, casi nulos, los que me mueven. Pero cuando encuentro a Wally, voy progresivamente sintiendo el temblor en el suelo de mis emociones cual sismómetro asiático.

Y cual movimiento de placas tectónicas, no ocurre seguido; pero cuando se da, suele terminar de manera catastrófica.

Por lo menos para el balance de mi mente, y para mi auto-estima.

De todas formas, ya lo dije: no voy a frenarlo. Vamos a tener fe.

(Cabe destacar que posiblemente esta sea una reflexión innecesaria e incoherente inducida por largas horas de insomnio, dado que probablemente mañana mismo todo esté calmo e inmóvil)

No hay comentarios:

Publicar un comentario